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viernes, diciembre 9, 2022

Confusión y mal procedimiento fiscal en caso “vape”

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El Ministerio Público, a través de su fiscal del crimen de Lambaré, Gladys González (foto) –hermana del fallecido senador Oscar González Daher-, se quedó mal parado en el confuso episodio que se produjo con la muerte en extrañas circunstancias de la adolescente de 16 años, quien en principio supuestamente habría muerto por la explosión de un “vapeador” que fumaba.

Ante la negativa de la familia de realizarse la autopsia, la agente fiscal dejó de ejercer su autoridad competente para esclarecer los hechos que era debate en la sociedad, esperó el sepelio y finalmente recién con la exhumación y necropsia procedió con el médico forense para determinar que un disparo acabó con la vida de la menor.

La única persona que estuvo con la víctima, su hermanastro, de testigo pasó a ser el sospechoso del disparo, aunque el padre de ambos también está en la mira fiscal por posible encubrimiento del hecho. La pesquisa arrojará luz al tema, y no se descarta que otra persona haya sido el homicida.

“Hay tipos de lesiones que se pueden confundir con heridas de bala, especialmente las punzantes», sostuvo el médico forense Pablo Lemir, quien intentó defender la labor de los médicos que asistieron de urgencia a la chica cuando llegó malherida al hospital de Lambaré.

Los médicos del centro asistencial no pudieron determinar las heridas cuando la auxiliaron.

La fiscal González en principio tomó la versión del padre de la adolescente; este dijo que su hija estaba buscando un objeto verde (vape) y que poco después escuchó una explosión, dando a entender que fue producto del aparato electrónico.

La niña, con sangre en la boca y la mano, fue llevada al nosocomio, donde falleció.

El cigarrillo electrónico no tenía desperfecto, por lo que la fiscala contradijo la versión de los familiares de la fallecida.

Inclusive, estos se negaron a la autopsia y querían realizar rápidamente el sepelio.

La fiscala, teniendo las facultadas y el deber de ordenar la autopsia, no lo hizo, y recién después del sepelio actuó para descubrir que la chica fue asesinada de un tiro.

La fiscal intentó justificar su intervención diciendo que «los médicos entregaron el cuerpo, yo no dispuse la entrega, no tiene sentido si yo fui al día siguiente a buscar el cuerpo».

Responsabilizó al médico: «el médico me dijo que no hacía falta hacer la autopsia».

La médica forense María Tottil, quien realizó la necropsia, por su parte señaló que la lesión ocasionada por el proyectil que hirió a la víctima pudo pasar desapercibida al ser muy pequeña. Según explicó, se pudo confundir con una inflamación.

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